ıllı Nuevo Orden Mundial (NWO) y Conspiranoias (2018)

NEW WORLD ORDER - ILUMINATIS - BILDERBERG - EXTRATERRESTRES - REPTILOIDES - APOCALISIS ZOMBIES - ANONYMOUS

ıllı Directorio de Archivos Secretos del NWO:

ıllı La Misteriosa Tiahuanaco - Una Ciudad Construida por Gigantes (wiki)

COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:

planeta tierra

salud  ıllı La Misteriosa Tiahuanaco - Una Ciudad Construida por Gigantes (wiki) 


Tiahuanaco es, sin ningún género de dudas, uno de los conjuntos arqueológicos más misteriosos de la América preincaica.


Situado en pleno altiplano boliviano, se encuentra muy cercano a las profundas aguas del Lago Titicaca, el lago navegable a mayor altura del planeta. Hay muchas contradicciones respecto a sus orígenes.


La tesis mejor admitida nos afirma que Tiahuanaco no fue más que una pequeña aldea que medró a riberas del Lago Titicaca.


Pero si los orígenes de esta civilización son enigmáticos, asimismo lo es su final:


Es decir, su desaparición supuestamente se generó con brusquedad entre los años mil y mil doscientos de nuestra era, sin que existan motivos específicos para esto. Es tal y como si, sencillamente, abandonaran sus urbes y se fueran.


¿A dónde? No lo sabemos.


De hecho, aun dejaron inacabados ciertos edificios que se hallaban en pleno proceso edificante.


Es más, ni tan siquiera el nombre de Tiahuanaco es el nombre original, ni de la urbe ni de la cultura, pues de esa manera es como los bautizaron los incas, que llegaron después.



TIAHUANACO - CULTURA MADRE DE AMÉRICA

La Cultura Tiahuanaco se considera por ciertos especialistas como la cultura más vieja de la América preincaica, con lo que asimismo se la llama como la cultura madre del continente americano.


Para otros fue la capital de un viejo imperio megalítico o bien de un enorme imperio que se expandió por todos y cada uno de los Andes Centrales. En cualquier caso, asimismo fue la cultura más longeva pues conforme los rastros descubiertos hasta el instante, sus orígenes se remontan hasta, probablemente, el año dos mil AC.


Aunque, exactamente, las datas de nacimiento de esta cultura son uno de los mayores misterios que supone. A lo largo de su mayor auge englobó un territorio que se extendía por áreas pertenecientes a los presentes Bolivia, Perú y Chile.


Tiahuanaco, capital del reino y centro religioso primordial, llegó a superar los cinco quilómetros cuadrados de extensión con una población estimada de unos cuarenta habitantes.


Tiahuanaco, conforme los arqueólogos, estaba constituido como una teocracia, esto es, dirigida por una elite sacerdotal. Desde los siglos I y II empezó a medrar y entre los siglos II y VIII se expande considerablemente más gracias, exactamente, por fuerza de su religión.


Pero su mayor desarrollo va a llegar desde el siglo VIII, cuando su dominio del bronce les dota de una notable superioridad militar sobre el resto de etnias vecinas.


Hacia nuestro año mil habría alcanzado su máximo auge, dominando un territorio de más de quinientos km. cuadrados y gozando de una capital donde ciertos arqueólogos aseguran que pudieron vivir más de cien.000 personas.



CIUDAD DE MÍTICOS GIGANTES

Su economía se fundamentaba en la habitual agricultura de los vales andinos y en la ganadería de llamas y alpacas.


El maíz a nivel alimenticio y las hojas de coca, indispensables para aguantar la altura y la coherente escasez de oxígeno, eran elementos básicos en su vida diaria. La hoja de coca, así como otras substancias, asimismo era usada en sus rituales religiosos.


Su dios primordial era llamado "el Señor de los báculos" y al parecer era todavía más viejo que la propia cultura tiahuanacota. Su mejor representación aparece sobre la Puerta del Sol y se le ofrecían sacrificios de todo tipo: desde animales hasta humanos, adultos o bien pequeños.


La urbe, como pueden revisar sus actuales visitantes, tenía una compleja planificación urbanística y gozaba de una red de "alcantarillado" a base de canales que la recorrían enteramente para evacuar las aguas provenientes de la lluvia, como las residuales de las residencias.


Pero lo que más llama la atención son los grandes bloques de andesita, una piedra volcánica muy rebosante en los Andes, de los que recibe su nombre.



En Tiahuanaco existen bloques que superan las cien toneladas de peso.


¿De qué manera posiblemente los movieran y trasladasen hasta la urbe desde riberas del Lago Titicaca, de donde se supone que los extraían, en recorridos de entre diez y trescientos quilómetros, cuando además de esto en ese área no existen árboles cuyos leños puedan hacer de rodillos?


Otro nuevo misterio sin contestación posible...


Cuando los incas aparecen en escena, Tiahuanaco ya estaba en ruinas. Es de los propios incas de donde procede el mito que ubica los orígenes del hombre en las cercanías del Lago Titicaca.


Según los incas el dios Viracocha, un dios blanco y con barba autor del Cosmos, tras crear el planeta habría viajado por toda la Tierra enseñando a vivir a los hombres.


Pero ya antes de la existencia del hombre, Viracocha asimismo habría creado un planeta obscuro, habitado por gigantes a los que primero esculpió en piedra.


Existen diferentes versiones sobre el resto del mito. Unas cuentan que los gigantes desacataron a Viracocha y este los volvió a convertir en piedras en lugares como Tiahuanaco, siendo sumergidos entonces por una inundación provocada por Viracocha, de la que solo subsistieron un hombre y una mujer, quienes fueron transportados hasta la morada del dios en Tiahuanaco.


La urbe, en consecuencia, habría sido construida por los gigantes, al tiempo que el lago Titicaca sería lo que quedó de dicha inundación.



EL CENTRO URBANO

Ubicado sobre la ribera oriental del Lago Titicaca, a prácticamente tres mil metros de altitud, su centro urbano viraba en torno a un pasmante complejo ritual cubierto de piedras, de forma perfecta talladas y decorado con gigantes estatuas, ocupando cerca de cuatro quilómetros cuadrados.


Rodeando al centro ritual y administrativo se levantaba otro de carácter residencial cuya extensión ocupaba más de cincuenta hectáreas.


El centro de Tiahuanaco se diseñó en torno a 2 avenidas primordiales alineadas por templos elevados sobre plataformas, viviendas de la elite social y enterramientos múltiples.


El templo más alto, Akapana, tiene una plataforma de doscientos metros de lado y alcanza los quince metros de altura.


En sus cercanías resalta el templo Kalasasaya, de menor tamaño y en cuya cima se edificaron pequeños santuarios. En la entrada nordoeste al Kalasasaya se sitúa la conocida y también impresionante Puerta del Sol.


Otros edificios a resaltar de este muy, muy antiguo centro urbano serían el "Palacio de los Sarcófagos" o bien "Putuputuni", sitio de entierro de las altas personalidades, el templete semi-subterráneo y la enorme pirámide de Pumapunku.


Si existiese un distintivo de Tiahuanaco, este vendría a ser su conocida y también sorprendente Puerta del Sol.


Se considera que esta gigantesca puerta formaba una parte de una estructura mayor y quizás se tratara de la puerta de entrada al complejo de Puma Punku, fuera del centro urbano.


La fisura que puede observarse en su esquina superior derecha se supone que fue obra de un rayo.


Sin embargo, las leyendas cuentan que fue obra de los gigantes creados por el dios blanco y barbudo Viracocha y que habrían construido Tiahuanaco en un día. Estos gigantes, al poner la Puerta del Sol en su localización actual, la habrían dejado caer de cuajo y por eso se agrietara.


La Puerta del Sol es uno de los monumentos que los habitantes de la urbe dejaron inconclusos, tal y como si hubieran desaparecido de repente, sin saber por qué razón y sin una razón específica para esto.


Tallada en un solo bloque de andesita, cuenta en su parte superior con un enorme relieve del "Dios de los báculos", dios que habría surgido de las aguas del Lago Titicaca para crear a los hombres, al Sol, la Luna y todas y cada una de las cosas para desaparecer entonces en el mar, transformado en un barbudo anciano.


Un dios que bien podría tratarse de un antecedente del siguiente Viracocha inca.


La Puerta del Sol, conforme dataciones, fue cincelada en el siglo X, mide 3x3 metros y pesa en torno a diez toneladas. Asimismo hay una Puerta de la Luna en Tiahuanaco.


Menor que la del Sol, mide dos,23 metros y de igual forma, fue tallada de un solo bloque de andesita.



Entre todas y cada una de las construcciones localizadas en el centro urbano de la urbe resaltan otras 3 de forma especial:


Akapana es una enorme pirámide, compuesta por 7 terrazas escalonadas, que mide dieciocho metros de altura.


En ella llaman mucho la atención los cortes rectilíneos de los bloques que la forman. En su parte superior se situaba un pequeño templo. En mil novecientos ochenta y nueve se descubrió en su interior una fosa común con restos humanos con claros rastros de haber sufrido cortes, mezclados con restos de animales.


Los arqueólogos, que prosiguen, infatigables, estudiando los misterios de la urbe, creen que quizá se trate de una clara prueba de la existencia de sacrificios humanos efectuados por los sacerdotes.


El conocido como Templo Semi-subterráneo, descubierto en la década de mil novecientos sesenta, fue bautizado con dicho nombre por encontrarse dos metros bajo el nivel del resto de obras arquitectónicas de Tiahuanaco.


Otro de los posibles distintivos de la urbe podrían ser sus muros interiores, decorados con ciento setenta y cinco cabezas. Cabezas de piedra pertenecientes a etnias diferentes que muestran claros rasgos asiáticos, caucásicos o bien negroides.


Estas cabezas, todas distintas, conforman otro de los grandes misterios que encierra la ciudad:


observatorio astronómico de los Tiahuanacotas.



Kalasasaya o bien Templo de las Piedras Paradas, se extiende durante 2 hectáreas.


Era una suerte de observatorio astronómico donde observaban los cambios de estación y calcularon su año solar de trescientos sesenta y cinco días. Asimismo determinaban en él los equinoccios, datas en las que el sol incipiente introducía sus rayos por exactamente el mismo centro de la puerta primordial del templo.


Por el contrario, a lo largo del solsticio hiemal se introducía por el ángulo nordeste de uno de sus muros y en el de verano hacía lo mismo por el lado sudeste del mismo muro.


Alejándonos del centro de la ciudad, a unos quinientos metros, se hallan las ruinas del complejo Puma Punku o bien Puerta del Puma.


Una estructura formada por 3 grandes plataformas sobrepuestas en forma de pirámide escalonada y donde se levantan gigantes bloques de andesita mostrando perfectos ángulos rectos y precisos agujeros circulares.


Entre dichos bloques resaltan los llamados "bloques H" por el hecho de que, exactamente tienen forma de "H" y que pareciesen las piezas de un juego de pequeños gigantes, todas y cada una iguales, aguardando ser puestas.



HIPÓTESIS Y SUPOSICIONES

Su historia y sus orígenes prosiguen siendo un misterio.


Muy poco se ha podido contrastar sobre sus habitantes, mas sí se sabe que ciertos aventureros españoles, mandados por el Rey Carlos I en el siglo XVI, hallaron esta urbe, descuidada prácticamente completamente por los indios que vivían en el área.


Cuando descubrieron que Tiahuanaco ya había sido destruida cuando los incas llegaron a ella, unos 100 años ya antes, trataron de investigar su origen.


Pero cuando el de España Pedro Cieza de León preguntó a los aymara si Tiahuanaco fue construida por los incas, estos se rieron y aseveraron que lo que podía observar había,


Para los incas, Tiahuanaco era una urbe sagrada hasta la que se aproximaban a efectuar ofrendas religiosas.



Son innumerables las hipótesis, creencias y discusiones surgidas durante los últimos quinientos años sobre los orígenes de Tiahuanaco.


Así, el cronista Bernabé Cobo cuenta que los pobladores del área le contaron una historia que aseveraba que los pesados bloques de piedra eran transportados por los aires al ritmo de una trompeta.


Por su parte, Percy Harrison Fawcett, asociado de la Royal Geographical Society de la ciudad de Londres, escribió que los tiahuanacotas conocían los secretos de una planta que medraba en las selvas amazónicas, cuya savia tenía el poder de reblandecer la dura roca hasta convertirla en una pasta maleable sobre la que poder trabajar de forma fácil.


El escritor francés Robert Charroux, aseveraba que los escritos pictográficos de Tiahuanaco narran que en la era de los tapires gigantes unos humanos, muy evolucionados, palmeados y con sangre diferente a la nuestra, venidos de otro planeta, encontraron de provecho el lago más alto de la Tierra.


"descendió una mujer, que se parecía a las mujeres actuales de los pies a los senos; mas tenía la cabeza en forma de cono, grandes orejas y manos palmeadas de 4 dedos.


Su nombre era 'Orejona' y venía del Planeta Venus, en donde la atmosfera es aproximadamente equivalente a la de la Tierra […]. Un día, cumplida su misión de formar una nueva raza, Orejona volvió a emprender vuelo en su aeronave".


Por otro lado, en su obra "Tiahuanaco, Cuna del Hombre Americano", Posnansky asevera haber encontrado un cráneo fósil a una profundidad de 4 metros, en la pirámide de Akapana, al lado de restos de huesos de especies de animales extintas.


El estudioso Guillermo Lange aporta, más tarde, que especialistas zoólogos determinaron que estos restos pertenecían a la especie del Toxodón, el que vivió en el Plioceno, hace veinticinco millones de años, en la Era Cenozoica, en la mitad de un tiempo benigno de rebosante flora.


Aunque la especie del Toxodón se cree desaparecida del área andina desde hace más de doce años, exactamente la misma se halla representada en diferentes figuras tiahuanacotas.


Asimismo resulta preciso rememorar las rebosantes referencias a urbes sumergidas en el fondo del Lago Titicaca, próximo a Tiahuanaco y tan íntimamente conectado con la urbe.


Son diferentes las expediciones que aseveran haber encontrado restos subacuáticos en el lago. De esta manera, desde mil novecientos cincuenta y seis, el estadounidense William Mardoff describió, detalladamente, una enorme urbe sumergida y cubierta por algas y lodo.


Del mismo modo, la expedición dirigida por Ramón Avellaneda, en mil novecientos sesenta y ocho contó haber hallado enormes piedras monolíticas, ensambladas entre sí formando murallas y caminos pavimentados con enormes losetas.



Hoy día, especialistas de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) se encuentran recorriendo Tiahuanaco y las comunidades de la zona para informar y propagar el Proyecto de Preservación y Conservación de las viejas ruinas tiahuanacotas y la Pirámide de Akapana.


La pretensión es que puedan sentarse unas bases para la conservación del sitio, asegurando su preservación en un largo plazo.


Tiahuanaco, una urbe y una civilización rebosantes de misterios y preguntas que prosiguen sin resolverse ni ser contestadas. Una urbe construida en diferentes fases, si bien no sabemos el orden temporal de sus edificios.


Construcciones a base de enormes y muy pesados bloques de piedra.


Verdaderos tesoros megalíticos que, además de esto, resaltan por la suma perfección de sus cortes rectilíneos.


¿Conseguiremos cualquier día las contestaciones a todas y cada una, o bien por lo menos ciertas de estas preguntas?


COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:

mas informacion

  ELIGE TU TEMA DE INTERÉS: 


autoayuda.es

  Nuevo Orden Mundial 

autoayuda.es   BUSCADOR NOM (NWO)    

 

USUARIOS:

Hay 92 invitados y ningún miembro en línea

nuevo orden mundial

nuevo orden mundial

 

WEBs AMIGAS:

anonymous

 

Está aquí: Inicio > [ ARCHIVOS SECRETOS ] > ıllı La Misteriosa Tiahuanaco - Una Ciudad Construida por Gigantes (wiki)

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver políticas