ıllı Nuevo Orden Mundial (NWO) y Conspiranoias (2018)

NEW WORLD ORDER - ILUMINATIS - BILDERBERG - EXTRATERRESTRES - REPTILOIDES - APOCALISIS ZOMBIES - ANONYMOUS

ıllı Informes sobre Reptilianos y Reptiloides Humanos:

ıllı El reptiliano siempre gana (Wikinfo)

COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:

planeta tierra

salud  ıllı El reptiliano siempre gana (Wikinfo) 


En los últimos años hemos visto la entrada del término "cábala" a la conciencia popular, particularmente (como acostumbra a suceder en estos casos) de la mano de celebridades que se aproximan a esta disciplina, por lo general adoptando versiones superficiales o bien diluidas de un sistema místico-filosófico (algo afín ha sucedido con el tantrismo). Este artículo busca delimitar de una forma más precisa qué es la cábala, difundiendo eminentemente la tarea erudita y vanguardista en el campo de Gershom Scholem, la máxima figura académica en la historia de los estudios cabalísticos. Pensamos que, si bien puedan existir otras interpretaciones más esotéricas y nuevos desarrollos académicos, el trabajo de Scholem prosigue siendo muy sólido y es inmejorable como introducción teorética a la cábala.

Scholem (mil ochocientos noventa y siete-mil novecientos ochenta y dos) fue un filólogo y también historiador alemán-israelí, cuyos estudios sobre el misticismo judío abrieron brecha en un campo que ya antes de él era bastante pantanoso y enmarañado. Scholem, quien es conocido asimismo por su larga amistad con Walter Benjamin, hizo su tesis sobre el Sefer Bahir, un texto medieval, el que estima que es propiamente el primer texto cabalista -ya antes de esto tenemos sobre todo en el misticismo judío lo que se ha llamado el misticismo del Merkabah-. Fue asimismo uno de los miembros señalados del círculo intelectual de Eranos, donde asimismo participaron Henry Corbin (el enorme académico del misticismo islámico), Mircea Eliade (otro gran historiador de la religión), Carl Jung y otros muchos. Los lectores de Borges seguramente recordarán su nombre, puesto que el escritor argentino escribió sobre la cábala basándose en Scholem e inclusive lo inmortalizó en su poema sobre elgolem, la enigmática figura antropomórfica que era creada por los cabalistas a través del lenguaje sagrado, palabra que Borges no dejó de apreciar que rimaba con Scholem.

En su pequeño libro de ensayos La cábala y su simbolismo, Scholem escribe: "La cábala, literalmente tradición, esto es, tradición de las cosas divinas, es la mística judía". Esta pequeña definición está sumamente cargada de significado, en tanto que la cábala se desarrollará en esta tensión inherente entre la tradición (y la ortodoxia) y el misticismo; una tensión propia de todo misticismo, mas que se vive de forma singularmente clara en la cábala. El misticismo nace siempre y en toda circunstancia de la tradición y a veces es lo que deja confirmar las opiniones de la tradición y al unísono revitalizar la misma; no obstante, a veces los místicos acostumbran a ser demasiado creativos y también renovadores para la tradición ortodoxa y esto causa que el misticismo siempre y en todo momento esté en una sutil línea entre lo más alto de la tradición religiosa y la herejía. "Lo que podemos decir con certidumbre de un cabalista es que aspira a ser un tradicionalista, tal y como lo señala el término mismo de cábala", afirma Scholem.

Los cabalistas se veían a sí mismos como modestos "receptores de una manifestación del profeta Elías", el profeta que es "el portador de los mensajes divinos por medio de todas y cada una de las generaciones" y de quien se interpreta que ascendió al cielo estando vivo todavía. Para la tradición judía Elías es quien confirma la autoridad divina, no quien la quebranta, nos afirma Scholem. Y de esta manera los primeros cabalistas, Abraham de Posquières y su hijo Isaac el Ciego, fueron grandes autoridades rabínicas en su tiempo. Al unísono fueron místicos y crearon un sistema que puede ser percibido como heterodoxo, cuando menos. Cabe nombrar que Elías tiene un avatar en la tradición alquímica occidental: los alquimistas charlan de ser visitados por un enigmático adepto llamado Elías, el Artista, quien les entregaba el polvo de la proyección de la piedra filosofal. Elías ha sido vinculado con Enoch, quien por su parte ten relación con Hermes, conforme una versión esotérica.

Como ya mentamos, Scholem sitúa el Bahir como el primer texto cabalístico, y lo data en el siglo XIII. Poco después brota el Zohar, el Libro del esplendor, el texto central de la tradición cabalista. Scholem da la autoría del texto a Moises de León, un rabí español; De León, no obstante, sostiene que solo fue el amanuense y atribuye el texto a Simeón bar Yochai, quien lo habría compuesto tras estudiar a lo largo de trece años en una gruta, en el siglo II. Asimismo el Bahir es atribuido a un autor anterior, mas Scholem estima que estas prácticas son pseudoepigrafías comunes a otras religiones, formas de acrecentar la autoridad de los textos, los que se nutren asimismo de lo mítico.

Es esencial mentar asimismo el Sefer Yetzira o bien Libro de la formación, el que, aunque no es un texto propiamente cabalístico, pues es considerablemente más viejo (alrededor del siglo II), es indudablemente uno de los más convocados por los cabalistas, siendo el manual para las prácticas del golem. Otro predecesor de los cabalistas, por de este modo llamarlo, es Filón de Alejandría, cuyas concepciones, nos afirma Scholem, guardan gran afinidad con las de los cabalistas. Entre ellas está la teoría de las correspondencias, en general vinculada con la idea del hombre como microcosmos, algo que en la cábala va a jugar un papel preponderante, desarrollando hasta su última consecuencia la idea de que el hombre es imagen y similitud de la deidad o bien de un hombre macrocósmico arquetípico llamado Adán Cadmón.

En contraste a lo que puede extraerse de la teología racionalista, la deidad no yace separada del planeta, lo que los cabalistas llaman Ein Sof (lo Infinito, la luz divina eterna) reluce en todos y cada uno de los detalles de la emanación, si bien, conforme ciertas versiones cabalistas, oscurecido o bien de forma limitada. Scholem explica que "cada individuo equivalía acá al todo y en ello reside la enorme fascinación... que tienen los símbolos de la cábala". Probablemente a la profusión conectiva de la doctrina de las correspondencias se debe asimismo el interés poético por la cábala. El enorme versista estadounidense Kenneth Rexroth en su introducción al libro de A.Y también. Waite, The Holy Kabbalah, dice: "la cábala es el enorme poema del judaísmo, un árbol de joyas simbólicas que en su brillo muestran la doctrina del cosmos como la indumentaria de la Deidad, la comunidad como el cuerpo de la Deidad, y el amor como la acción divina en el hombre".

wiki

La cábala tiene su primera difusión en Francia y España a inicios del siglo XIII, siendo los 2 primordiales círculos cabalistas de esta primera temporada Provenza y Gerona. Es en Gerona donde florece lo que se considera el rasgo propio de la cábala: su reacción a la teología racionalista judía del Medievo, en la que se establecía una deidad básicamente inaccesible. El misticismo es justamente aquello que se subleva dada esta postura ortodoxa de una deidad desvinculada de la experiencia del devoto, "místico es aquel al que se le ha concedido una expresión inmediata, y sentida como real de la divinidad", afirma Scholem. La cábala, fundamentalmente mística, se nutre de las otras grandes corrientes místicas de su milieu, como son el neoplatonismo y el gnosticismo. Scholem, en verdad, llama a veces a la cábala "gnosticismo judío".

Lo hace con determinado matiz: en contraste a los nósticos cristianos, los cabalistas no han sido considerados herejes, salvo ciertas salvedades -la cábala salvífica, por servirnos de un ejemplo-; tampoco consideran, como los nósticos, que el autor sea un falso creador; mas como los nósticos, en los cabalistas existe la preeminencia de la experiencia de la divinidad, esto es, de la gnosis. Esto va a ser expresado por la cábala luriánica, la que asevera que la comunión con Dios (la gnosis) "es más esencial que el estudio de las escrituras", algo que entonces va a ser considerado herejía.

Los judíos, como los otros 2 grandes monoteísmos, son "religiones del libro", y en el judaísmo ortodoxo la Torá (los primeros 5 libros de la Sagrada Escritura hebrea o bien el pentateuco) ya tiene una situación de absoluta centralidad, siendo que aun prefigura a la Creación. En un Midrash viejo se afirmaba que Dios "miró en la Torá y creó el planeta". En la cábala esto llega a un nuevo estadio y, como afirma Scholem, "la Torá es transformada a un corpus mysticum", es letra viviente, letra espiritual y el cosmos es una representación de su potencia mística. Existe en el judaísmo la noción de que la Torá, siendo la palabra de Dios, debe ser infinita y por consiguiente su significado "se da desplegando infinitos planos de sentido, en los que adopta, desde el punto de vista humano, el aspecto de figuras finitas y entendibles". De alguna forma el texto sagrado, que contiene en sí un potencial ilimitado, se constriñe en su interacción con los hombres, se acota para hacerse el planeta, mas no deja de contener un misterio y un potencial infinito. Cuando los místicos -cuando los cabalistas- interaccionan con los textos sagrados, nos afirma Scholem, ocurre: "la refundición del texto sagrado y el descubrimiento de dimensiones nuevas en él." De esta manera, los cabalistas afirman que el mítico autor del Zohar "abrió el versículo", ensanchó su horizonte de significados. Como afirma el Zohar: "En todos y cada palabra relucen muchas luces". Los cabalistas de Safed hallan una correspondencia entre las seiscientos mil ánimas de los israelitas y las trescientos cuarenta mil letras de la Torá, las que suman seiscientos mil con sus aspectos ocultos. De tal forma que "cada israelita tendría una letra en esa Torá mística a la que su ánima continúa ligada". Un cabalista moderno, Aryeh Kaplan, afirmará que el número de las permutaciones posibles de las veintidos letras del abecé hebreo coincide con el número de estrellas en el cosmos. (Letras, estrellas y almas: una correspondencia mística que nos hace meditar en un poema de Octavio Paz: "Miro cara arriba: las estrellas escriben. Sin comprender comprendo: asimismo soy escritura y en este momento alguien me deletrea"). Sobre las mareantes posibilidades que encierran las escrituras, la cábala luriana (siglo XVI) diría: "cada palabra de la Torá tiene seiscientos mil semblantes, planos de sentido o bien entradas, conforme el número de los hijos de Israel que se hallaban reunidos en el monte Sinaí". La palabra cobra una "plasticidad infinita" y el místico es el individuo conveniente para dar sentido a este fecundo plano simbólico-numinoso, puesto que "rencuentra su experiencia en el texto sagrado" y, en consecuencia, puede descubrir su significado escondo.

Aunque para todas y cada una de las grandes religiones las escrituras sagradas son la plataforma sobre la que se puede erigir la experiencia mística en consonancia a la tradición, es bastante difícil localizar una tradición más próxima al texto y donde el texto se vuelve místicamente más fértil. La experiencia mística cabalista brota sobre todo a través del estudio, de la hermenéutica de la Torá, aunque evidentemente existen abundantes ejercicios de contemplación, oración y ciertos que aun pueden equipararse con el yoga, como apunta Scholem. En el judaísmo se desarrolla de forma temprana la noción de que hay un aspecto esotérico de la Torá. Scholem cita al Rabi El'azar, quien en un comentario asevera que "los diferentes episodios de la Torá no han sido dados conforme su secuencia adecuada. Por el hecho de que si hubiesen sido dados en un orden adecuado cualquiera que los leyera podría resucitar a los fallecidos y hacer milagros". La identidad de la divinidad con el lenguaje de la Torá infunde a las letras y a los nombres divinos una cualidad de inventiva divina, que va a ser entonces asimismo puesta en práctica en los ejercicios del golem. Va a ser esencial asimismo para los cabalistas el libro SimmuseTora, donde se cuenta:

cuando Moisés ascendió a los cielos para percibir la Torá, charló con los ángeles y consiguió de Dios por último no solo el texto de la Torá tal y como lo leemos, sino más bien asimismo las combinaciones segregas de letras que representan en conjunto un aspecto diferente y esotérico de exactamente la misma.Exactamente esta fuente literaria llegó asimismo al conocimiento de los primeros cabalistas de Provenza y de España cara el año mil doscientos.

Así entonces, debemos ver a los cabalistas como los exegetas o bien decodificadores del sentido escondo, de las combinaciones segregas de la Torá, que poseen la potencia creativa de la divinidad. "La Torá [para los cabalistas] no está compuesta de los nombres de Dios, sino realmente forma en conjunto el único y excelente nombre de Dios. Esto ya no es una tesis mágica, sino más bien una tesis puramente mística", afirma Scholem. Como afirmamos previamente, los cabalistas procuran hacer contacto con la divinidad en el mundo, y las letras son el mecanismo a través del que esto se les vuelve posible. Para el judaísmo ortodoxo, la Torá es "el instrumento que cooperó en la existencia del planeta". Los cabalistas dan un paso adelante y comprender que el instrumento de la creación debe estar asimismo empapado de la divinidad y se transforma en un organismo viviente. Por medio de la Torá:

Dios ha expresado su ser trascendente, o bien por lo menos aquella parte o bien aspecto de su ser que es susceptible a revelarse en la creación... los nombres encierran en sí un poder, mas al tiempo engloban asimismo las leyes segregas y el orden armónico que rigen y penetran toda la existencia.

Los cabalistas, no obstante, no se satisfarán únicamente con la exegesis de la Torá, van a crear sus imágenes simbólicas para visualizar el despliegue de la potencia creativa divina y, de alguna forma, asimismo, la presencia inmanente de la divinidad en el planeta (Malkut, la Shejiná) y el posible retorno o bien reintegración con la luz infinita de Dios. La más famosa de estas indudablemente es el el sistema de las diez sefirot, en ocasiones visualizado como un árbol con caminos que van desde la corona a la base. Vemos como el Zohar hace esta transición dando a luz imágenes como el hombre galáctico y el árbol del mundo:

Porque la Torá es llamada Árbol de la Vida... Del mismo modo que este se compone de ramas, hojas, corteza, medula y raíces, y cada uno de ellos de estos elementos componentes puede ser llamado parte constituyente del árbol, sin que formen realidades substancialmente separadas unas de otras, asimismo vas a ver que la Torá contiene muchas cosas interiores y exteriores... y todas y cada una forman un sola Torá, y un solo árbol.

En las próximas unas partes de esta introducción a la cábala revisaremos los conceptos claves de esta tradición, como las diez sefirot (el conocido popularmente árbol de la vida cabalístico), Ein Sof, la Shejiná, el tetragrama o bien nombre de Dios, la gematria, el ticún, la creación del golem, y las nupcias sagradas o bien hierosgamos.


COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:

mas informacion

  ELIGE TU TEMA DE INTERÉS: 


autoayuda.es

  Nuevo Orden Mundial 

autoayuda.es   BUSCADOR NOM (NWO)    

 

USUARIOS:

Hay 78 invitados y ningún miembro en línea

nuevo orden mundial

nuevo orden mundial

 

WEBs AMIGAS:

anonymous

 

Está aquí: Inicio > Reptilianos (Reptiloides) > ıllı El reptiliano siempre gana (Wikinfo)

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver políticas